DEPRESIÓN

Ansiedad:

La ansiedad (del latín anxietas, angustia, aflicción) es un estado que se caracteriza por un incremento de las facultades perceptivas ante la necesidad fisiológica del organismo de incrementar el nivel de algún elemento que en esos momentos se encuentra por debajo del nivel “adecuado”, o por el contrario, ante el temor de perder un bien preciado.

La ansiedad no siempre es patológica o mala: es una emoción común, junto con el miedo, la ira, tristeza o felicidad, y tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia.

La ansiedad y preocupación se asocian a 3 o más de los siguientes síntomas:

  • Nerviosismo, inquietud o impaciencia
  • Fatigabilidad (cansancio) fácil
  • Dificultad para concentrarse o poner la mente en blanco
  • Irritabilidad
  • Tensión muscular, temblor, cefalea (dolor de cabeza), movimiento de las piernas e incapacidad para relajarse
  • Alteraciones del sueño: dificultad para conciliar o mantener el sueño o sensación al despertarse de sueño no reparador
  • Sudoración, palpitaciones o taquicardia, problemas gastrointestinales, sequedad de boca, mareos, hiperventilación (aumento del número de respiraciones por minuto)

La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan un malestar significativo o deterioro en las relaciones familiares, sociales, laborales o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.

Los síntomas de ansiedad en el trastorno de ansiedad generalizada son constantes a diferencia de lo que ocurre en el trastorno de pánico donde la ansiedad-pánico aparece en forma paroxística tomando la forma de una Crisis de Pánico. La crisis de pánico no suele durar más de 30 minutos pero deja a quien la padece con mucho temor a presentar una nueva crisis. Este "miedo al miedo" se lo denomina "Ansiedad Anticipatoria" y puede confundírselo con un Trastorno de Ansiedad Generalizada.

Angustia:

La angustia es el sentimiento que experimentamos cuando sin motivo nos preocupamos en exceso por la posibilidad de que en el futuro nos ocurra algo temido sobre lo que no tenemos control y que, en caso de que sucediera consideraríamos "terrible" o haría que nos consideráramos personas totalmente inútiles. También se puede definir la angustia como un sentimiento de amenaza cuya causa es por el momento desconocida pero que puede aparecer en el momento en que menos lo esperamos y revelar a todos sin excepción que somos unos incompetentes o personas totalmente ridículas.

Síntomas:

Según el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales, una crisis de angustia (panic attack) es definida como la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de cuatro (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 min:

  1. Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca
  2. Sudoración
  3. Temblores o sacudidas
  4. Sensación de ahogo o falta de aliento
  5. Sensación de atragantarse
  6. Opresión o malestar torácico
  7. Náuseas o molestias abdominales
  8. Inestabilidad, mareo o desmayo
  9. Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)
  10. Miedo a perder el control o volverse loco
  11. Miedo a morir
  12. Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo)
  13. Escalofríos o sofocaciones

En cuanto al trastorno de angustia, el manual señala que "La característica esencial del trastorno de angustia es la presencia de crisis de angustia recidivantes e inesperadas, seguidas de la aparición, durante un período como mínimo de 1 mes, de preocupaciones persistentes por la posibilidad de padecer nuevas crisis de angustia y por sus posibles implicaciones o consecuencias, o bien de un cambio comportamental significativo relacionado con estas crisis (Criterio A)". Hay que distinguirlas de los efectos que producen algunas substancias como la cafeína o enfermedades médicas como el hipertiroidismo.

La angustia es un veneno psicológico que puede causar mucho daño, sin embargo, con la ayuda de un profesional es posible aprender a controlar los síntomas de la restricción mental y corporal de la reacción de angustia, e incluso eliminar las fuentes que originan temor y tensión nerviosa dañina en la vida. Escuelas como la cognitivo conductual ofrecen buenos resultados.

Suicidio:

Llamamos Suicidio a aquella acción por la cual una persona acaba con su propia vida. La clasificamos como conducta autodestructiva porque esa acción puede conducir directamente a la muerte o puede ser un intento pero siempre existe una intención letal en su misma esencia.

En este artículo trataremos de revisar las características humanas que predisponen más hacia dicha tendencia, los factores de riesgo y los tipos de suicidio que se conocen.

Partimos de la base de que el suicidio no puede prevenirse, sólo podemos clasificar a determinadas personas o situaciones en la carpeta de "alto riesgo" pero su escasa prevención despertará en familiares y amigos sentimientos de culpa u hostilidad.

El ser humano continuamente lleva a cabo acciones autodestructivas como por ejemplo fumar, beber en exceso, practicar deportes de riesgo pero la intención habitualmente no es la de acabar con la propia vida sino experimentar determinado placer.

Cuando una persona tiene una intención de suicidio no buscan el deleite sino acabar con el sufrimiento porque su visión de túnel no permite ver otras posibles salidas.

La jerga suicida más conocida es la siguiente:

  • Suicidio consumado: Conducta autodestructiva y auto infringida que acaba con la muerte de la persona que lo lleva a cabo.
  • Suicidio frustrado: Suicidio que no llega a consumarse porque un imprevisto (algo con lo que no contaba el sujeto) lo interrumpe.
  • Intento de suicidio: Daño auto infringido con diferente grado de intención de morir y de lesiones.
  • Ideación suicida: Pauta de afrontar los problemas que tiene cada persona.
  • Gesto suicida: Amenaza con hechos sobre una conducta autodestructiva que se llevará a cabo. Suele estar cargada con simbolismos.
  • Amenaza suicida: Lo mismo que el anterior pero con palabras.
  • Equivalentes suicidas: Son las automutilaciones que puede hacerse una persona.
  • Suicidio colectivo: La conducta autodestructiva la llevan a cabo varias personas a la vez. En este tipo de suicidios lo normal es que una persona del grupo sea la inductora y el resto los dependientes.
  • Suicidio racional: Una persona que tras una larga enfermedad por ejemplo incapacitante, llega a la conclusión de que lo mejor que puede hacer es suicidarse.

Av. Nichupté, SM 512, Mz. 10, Lt. 1-01, Local 101. Privada Residencial Nichupté. Edificio Laura, Cancún, Quintana Roo.
Tels.: 01(998) 289 83 74 y 75 ext. 102 y 103. E-mail: laurisalbavera@hotmail.com

Diseño y Posicionamiento Web: Tics Solutions