Falta de comunicación


Se genera cuando las relaciones intrafamiliares son afectadas por una comunicación incoherente, Existe otro factor clave para crear un matrimonio con éxito, o para reparar el que se ha deteriorado. También se relaciona con la comunicación, el intercambio de ideas entre dos personas. De hecho, la comunicación es la raíz del éxito matrimonial, a partir de la cual puede crecer una unión fuerte. La falta de comunicación es la roca donde el barco puede estrellar su quilla. En primer lugar, los hombres y las mujeres no se fijan muy bien “con quien se casan”. Cuando se carece de entrenamiento básico sobre la neurosis, la psicosis o la manera de juzgar una buena cocinera o un buen trabajador, lo único que nos guía en la elección de pareja es eso que llamamos amor, algo lleno de trampas y traiciones y no muy fácil de identificar. Sería esperar demasiado, que una sociedad que apenas supera el nivel de las hormigas, fuera totalmente práctica en relación a una institución tan poco práctica como es el matrimonio.



En la deficiente comunicación que practican, cuando no se le reconoce al otro sus propios valores y no buscar los momentos oportunos para decirse las cosas y en lugar de una comunicación respetuosa, abierta y transparente, se presentan las agresiones de doble vía, se acaba la paz del hogar y también la comunicación que quedaba. Entonces las relaciones familiares se deterioran al no saber decirse las cosas con amor y comprensión, al no saber el uno interpretar lo que el otro le quiere decir, al tratar de cambiar al otro a como dé lugar para hacer realidad las expectativas que llevaban al matrimonio, al asumir actitudes defensivas cuando se sienten atacados en su intimidad, al no sentirse aceptados por ser como son, y al no sentir el estímulo para asumir verdaderamente y con plena libertad la mejora personal. Surgen a veces reconciliaciones poco duraderas porque vuelven a caer en los mismos errores. Aparece la crítica sistemática y el lenguaje absoluto: "Tú NUNCA me ayudas, Tú SIEMPRE dejas la ropa tirada, Tú TODO me lo contradices". Y a esto se añade que ha desaparecido del lenguaje de los gestos el detalle amoroso, la caricia tierna., el susurro al oído para decirle al otro "te quiero y me haces falta".

Esto por lo general, cuando no conduce a una crisis total o a un rompimiento definitivo, puede acomodarlos en una falsa tolerancia nada saludable para la relación. Y decimos, nada saludable, porque lleva a que cada uno viva su vida en forma independiente, alejándose de la verdadera realidad de lo que es el matrimonio.

Cierran el uno al otro su corazón de tal manera que ni siquiera sacan unos minutos de su valioso tiempo para hablar de los dos. De sus inquietudes, de sus temores, de lo que cada uno lleva dentro de sí, ni siquiera de sus esperanzas e ilusiones. De todo lo que está afectando positiva o negativamente la relación de los dos..

Te invitamos a leer nuestro último artículo


Leer Artículo

Síguenos en nuestras redes sociales